Archive for the ‘Textos’ Category

Miedo

19 abril 2008

Hoy, una historia un tanto… oscura. Espero que no me matéis por el tan repentino cambio de estilo.

Inspirada por el libro de Rebeca Saray (en la foto), Feelings.

Oscuridad.
Luces intermitentes.
Sombras que se metamorfan caprichosamente.
Jadeos, un cuerpo cansado de correr.
Una mano apoyada en una pared… resbaladiza.
Sonidos de cadenas arrastrándose.
Gritos agonizantes.
Echar a correr por pasillos enladrillados, ruinosos.
Gotas que resbalan y caen al suelo… y no solo son lágrimas.
Lamentos, pena esparcida por doquier.
Micrófonos con cables cortados.
Monitores sin enchufar… siguen funcionando.
Risas.
Pánico.
Caer al suelo paralizado
Ropa sucia, rota, empapada.
Pelo enmarañado, caído hacia delante, que no deja ver dos pupilas rodeadas de rojo.
Un personaje de negro, con sombrero, en frente.
Una sonrisa, una hoja afilada y un triste final.

Rebeca Saray

.

Remordimientos

17 febrero 2008

Tenía un brillo de ojos diferente aquella tarde fría y húmeda. Tendida en esa cama que parecía ofrecerle un poco de cobijo, habían conseguido romper su coraza llena de subjetividad romántica. Ellos, marionetas movidas por un ente llamado sociedad, sin querer, habían podido sacarle un secreto que la tarde anterior había jurado guardar.

Su brillo de ojos, sentía temor, miedo a ese ente tan poderoso, miedo a la imagen reflectada que suelen ver las personas que no han tocado el corazón y sobretodo vergüenza, de ella misma, de no haber sabido negar la afirmación, de haber caído en la trampa de telas de una viuda negra que prometiendo guardarlo, no le da importancia y tarde o temprano utiliza para atrapar a alguien más. Ahora comprendía: la sociedad vive, se alimenta gracias a los prejuicios, gracias al aspecto, a las apariencias, hoobies y cosas diversas que ella marca. Solo hay dos posturas, araña y presa, si te atrapan, intenta a la vez tejer una red para atrapar.

Aún revuelta entre sábanas deshechas, dos lágrimas de impotencia tiñeron de un color más oscuro la funda de la almohada. En ese mismo instante y seguido por un instinto, de esos que provienen de vete a saber donde pero que tienen la fuerza e intensidad de uno, o dos, huracanes, entró en la habitación. Ella, quieta, observaba como se acercaba al borde de la cama, le acariciaba el pelo y se estiraba a su lado. No dijo nada… pero con solo su presencia le parecía el poema más bonito compuesto jamás. Recordó entonces un día anterior, en el que ciertas personas le reprocharon su forma de ser, le animaron a cambiarla y justo antes de ni tan siquiera planteárselo, el dueño de una mota de energía de la que tenía estirada justo al lado le preguntó: ¿Vas a cambiar una de tus mejores virtudes sólo porqué no saben apreciarla, sólo porqué el ciego ente lo ve como un defecto?

Dicho y hecho, abrió los ojos y vio y notó que quien estaba a su lado no era ni más ni menos que todas las personas que le importaban juntas, que todos los buenos momentos vividos, que esas tijeras de energía positiva que consiguen cortar la tela que atrapa y que toda la fuerza de voluntad necesaria para crear de nuevo una coraza.

Al abrir los ojos no estaba ya… solo quedaba el perfume, la olor a seguridad y un calor especial que demostraba su efímera y a la par eficaz y tranquilizadora visita.

¿Qué ocurre?

4 febrero 2008

Primera historia del año…

 

Ruido de coches. Olor a humedad. Sensaciones que suben y bajan incansables desde la cabeza hasta los pies. Impaciencia mezclada con risas y manos en alto, para poder evitar chocar con algún atrevido obstáculo y de fondo, una presencia tan dulce y segura, que hace desaparecer la pequeña traba que acaba de aparecer delante de los ya cansados ojos.
Cinco, diez, veinticinco… pierdo la cuenta de los pasos. Un escalofrío, recorriendo y llenando el cuerpo iluminado por la débil luna, alimenta la imaginación y con ella la fantasía. ¿Qué pasa? ¿Por qué ocurre?
En sonido de la concurrida carretera hace rato que ha desaparecido, dejando paso al crec crec de hojas pisadas y el continuo resbalo de lo que se deduce que es barro.
Cesan los pasos a la misma vez que las manos dejan libre el lugar que ocupaban sobre la cintura. Con un agradable estironcillo en el pañuelo de seda y un ligero toque de gracia, éste cae con suavidad deslizándose por la cara.
Al abrir los ojos ya lo sé, ya lo siento. No existen las palabras ya… sólo el compás de un joven corazón que lo dice todo, que no late solo.
¿Qué pasa? No lo sé ¿Por qué ocurre? Desconozco la respuesta. Nada más queda añadir: la mejor forma de devolver un momento inolvidable es saber disfrutar de él.

Árboles, ¿solo eso?

24 diciembre 2007

Fragmento final del artículo de costumbres publicado en la entrada anterior

Sentada yo aún en mi banco, en silencio, vi acercarse poco a poco a Clara, el reflejo del espejo de mi ser. Ella, a mi lado ahora y su siempre sonrisa iluminando el recoveco donde estamos.

– Lo has vuelto a hacer.

De su boca, junto con sus palabras, escapa también un aliento que, congelado en apenas unos segundos, se esparce, teñido de blanco y desaparece moldeándose antes en mil y una formas en la grandeza de la plaza, igual que los corazones de la sociedad que siempre nos ha rodeado, fríos, congelados y con ansias de pasar desapercibidos, moldeándose para parecer idénticos a los del resto y no destacar, no ser la oveja negra del blanco rebaño.

– Ya.
– Están preocupados.
– Dime, mira a tu alrededor, que ves?
– No saben donde estás, ni con quien – desplazando la cabeza hacia ambos lados, piensa, con desdén «Nunca vas a cambiar» –. Árboles, veo árboles, simples árboles.
– Árboles, cierto, estamos rodeadas de solo unos pocos de ellos. Pero, cierra tus ojos un momento, atenta, imagina que estamos en medio de más árboles, muchos más árboles… estamos sentadas en un banco, en el mismo que ahora, pero en medio de un campo repleto de limoneros. Limoneros por todas partes, limoneros por delante, por detrás, a nuestros lados… todos veteados de amarillo y en medio de ellos, un naranjo. Un naranjo, sí, que criado en medio de ellos ha pasado desapercibido hasta que sus características innatas han florecido, han salido a la luz, en vez de nacer en el limones han dado naranjas, no limones, naranjas. ¿Puedes imaginar lo que supone? De él se esperaba que siguiera el ejemplo, que imitase el modelo considerado más correcto por los demás y no ha cumplido, no ha dado limones, por lo que seguramente el dueño del limonar lo sustituya por otro limonero o no lo cuide como debería… así pasa hoy en día, todos somos limoneros, pero, ¿y si algún naranjo nace? ¿Y si se niega a querer dar limones?

 

Nuestra conversación no tiene mucho significado para ella, por lo que decido callarme y seguir merodeando por los caminos de mis pensamientos. Aunque si algún día llegase a comprender mis pocas palabras, ¿qué podría hacer ella? ¿Qué podría hacer yo?

16 de diciembre de 2007

17 diciembre 2007

HistoriaAhuyentadas por un golpe seco, ellas, después de nacer en mí y de haberlas mimado tantísimo, levantaron el vuelo y restaron perdidas por partes recónditas, donde lo único que hacían era buscar desesperadas la salida que una tan esperada luz señalaría. Ese golpe apagó, de repente, también a sus hermanas luciérnagas, por lo que no podían resultar un punto de apoyo en la tan lúgubre oscuridad. Restaron, como dije antes, perdidas y separadas hasta que, en pleno ojo del huracán, volvieron siguiendo a una luz débil, suficiente para regresar donde estaban, volvieron tristes, vacías y algo cambiadas: sus alas ya no transmitían el resplandor de tiempo atrás.

Después de la tormenta, dicen, viene la calma, y así quedaron quietas e hibernando durante un tiempo… el mismo que tarda lo roto en arreglarse y el sol abrirse paso frente a las persistentes nubes de tormenta.

Pero un día, en una de esas charlas interminables, en medio de una broma o quizás un chiste, o un malentendido malicioso provocado por el doble sentido de alguna palabra o frase una hermana de ellas se encendió, así, como quien no quiere nada, se encendió desprendiendo un poco de calor, poco intenso pero justo para provocar el despertar de otra y así, poco a poco y sucesivamente con todas y cada una de ellas. Las mariposas, inundadas paulatinamente por esa luz, cambiaron sus tristes colores por otros tantos más brillantes y bonitos que nunca que forman parte del arco iris.

Y ahora, en pleno invierno entenderás el porque no paso frío: una primavera ha nacido dentro de mí.

Hoy, día N

12 diciembre 2007

Siento la tardanza, pero con tanto examen no he tenido casi ni tiempo de escribir, y lo que escribía no me acababa de convencer… así que aquí os dejo un trocito de algo que anteanoche redacté, no es de los mejores que he hecho, a ver que os parece.

EspejoHoy, día N, escribo estas pocas (o bastantes) palabras mezcladas con las lágrimas de mis ojos y los rubíes de mi corazón para anunciar que sí, después de no muchas hazañas pero unas cuantas peripecias me he visto, por primera vez, en el reflejo del espejo de mi alma, desnuda y con un corazón en la mano que latía, sin parar, al compás del ritmo que con calma dirijía mi alrededor. Una olor conocida en un pañuelo blanco despertaba en mí 1001 emociones, 1001 reacciones y 1001 ritmos diferentes, que siempre rápidos; mientras que una canción provocaba rabia, enfado, tristeza y desilusión, apretándose mi pobre corazón contra si mismo, tan fuerte, que solo la olor anterior podía salvarme del mar de ideas y contradicciones que emanaban rápidas y confusas por mi mente. Errores, ay de ellos, gracias por hacerme pasar malos ratos, gracias por, de vez en cuando, hacer vibrar las melancólicas notas de esa triste canción… porque, si no, ¿cómo podría haber alcanzado la lección que querían transmitirme?

Se apaga la luz por unos momentos.

Atención, la imagen cambia, pero, mi corazón… ¿Dónde está mi corazón? Examino con detalle cada rincón, no lo veo… Ay, pobre de mi, ¿quién ha conseguido robarme eso que a tan poca gente muestro? Inspiración, inspiración… ¿solo vuelves a mi cuando eso ocurre?

A medianoche…

14 octubre 2007

A medianoche me desperté , cogí boli y papel, escribí, apagué la luz y me volví a dormir. Aquí teneis el resultado:

 

Y en ese instante, en ese preciso instante congelado se paró el tiempo. Con tus dibujos de ceras de colores aún esparcidos por el suelo, arrancados con rabia y a medio acabar de esa libreta DIN-A3 tirada sin cuidado al lado opuesto de la mesa volteada, cuyas hojas blanco inmaculado antes y ahora manchadas de rojo carmesí apenas se consiguen distinguir de tu yo medio enfurecido, llorando y llorando sin control estirado en el suelo con la mente llena de nada y todo a la vez. En ese instante congelado, un pájaro tuvo la gracia de empezar a tomar el vuelo desde la rama, y amigo mío, si hubieras podido mirar su grisácea pupila habrías apreciado en ella el reflejo de una lágrima, no una cualquiera, una lágrima que antes de parar el tiempo observó, observó tus manos apretando contra tu pecho esa caricatura olvidada, observó la expresión de una cara y esos ojos apretados de los que acababa de nacer, y, antes de parar el tiempo, me observó a mí, agachada delante de ti con mi dedo índice justo debajo de ella, esperando a caer en él y hacer lo nunca hecho.

 

PD: Anneta va per a tu, boja =P

Sin tiempo… pero intentando actualizar

26 septiembre 2007

Estudiando, estudiando y estudiando. La vida de una estudiante… que más puedo pedir? Pues TIEMPO LIBRE !! Os dejo un relato que escribí hace un mes… una especie de continuación de la historia de la rosa que publiqué anteriormente. 100.000 disculpas por no conectarme al messenger, iChat y postear tan a menudo como quisiera!!!

PD: Por cierto, el bachillerato de maravilla, buen ambiente en clase, buenos compañeros y buenos profesores… ya pondré alguna foto que otra cuando pueda y haga, y si me apetece, explicar alguna que otra anecdota =)

Hada …Bajo del caballo blanco, el del ojo derecho verde esmeralda, y con cuidado ato las riendas, para variar, en la barandilla del viejo puente de madera. Cruzo lentamente, y con calma vuelvo al caminito de piedras blancas y grises donde sentada en nuestro banco junto a ti, me quedé anoche dormida sobre tu hombro. Le lanzo una mirada cuando paso por al lado, dibujando mi boca a compás una sonrisa. La misma que cuando estás a mi lado. Cruzo los árboles de hojas amarillas, en el suelo reposando muchas de ellas que al pisarlas un crec-crec suena como una dulce melodía en mis oídos, hasta llegar a la fuente. Sentada ya en una piedra, bebo del agua que fluye de entre las rocas, esperando a que ella venga a mi busca. No tarda mucho en llegar, ya la veo venir. (more…)

1 de Bat… en marcha

13 septiembre 2007

Pues eso, ayer empecé 1 de Bachillerato social-económico… y en apenas 2 días de clase ya tengo para pasar apuntes, estudiar, leer 8 libros (entre ellos Don Quijote y Tirant lo Blanc en valenciano antiguo, como no) y hacer 1001 cosas más. Si ya tenía poco tiempo… ahora ya si que nada xD Pero para seguir escribiendo… siempre saco algún momento que otro =) Ahí va otra historia… espero que os guste 😉

Gotas de lluviaApoyada en el apoyabrazos de detrás del coche, abro de repente los ojos. Un trueno ensordecedor acaba de iluminar toda la carretera consiguiendo despertarme de la habitual hibernación que adopto en los viajes largos. Tres horas llevamos ya, y las que quedan aún. Muevo mi brazo derecho, (more…)

Amanecer

4 septiembre 2007

Demasiadas ideas en mi cabeza que luchan por expresarse a través de la tinta del boli, con la ayuda de mi mano derecha, escribiéndolas encima del viejo papel de cuadros colocado encima de mi escritorio =) Ahí va…

Amanecer

Abro los ojos, apartando con las mías tus manos que cubren mi cara. En nuestra terraza, me has sacado de la cama y plantado allí, iluminada con los primeros rayos de luz de la mañana. Sigo la dirección que señala tu brazo extendido, el sol sale por detrás del mar tiñéndolo de anaranjado, mi color preferido. Aún despeinados y con pijama nos encontramos de pie apoyados en la puerta de madera viendo amanecer, hipnotizados por esa imagen mágica que nos roba toda nuestra atención. ¿Cómo puede una imagen tan y tan repetida no perder nunca su esencia? Nunca falla. Ya ha pasado media hora, y tengo sueño. Tú también, por lo que decidimos volver al dormitorio.
(more…)